Más allá de las ociosidades de los que lucran con paros y plantones,
hacen mítines en medio de la Paseo de la Reforma, bloquean carreteras y
liberan casetas de cobro para el no pago del peaje, hay maestros en
México que desean que las cosas no sigan como están ahora.
Quizá
no son tantos, ni son los menos, pero el compromiso está ahí, en los
cientos de escuelas públicas donde hoy se enseña, se brinda educación a
niños y jóvenes en edad de estudiar, de aprender, de asistir con
regularidad a hacerse de conocimientos.
La vida misma es cada
día más complicada, compleja, difícil, por ello la facilitación de
herramientas para lograr acceder a mejores estándares de aprendizaje es
loable, y lo posibilita un presidente como Enrique Peña, comprometido
con la base de toda posibilidad de salir del ostracismo, la educación.
Porque una sociedad afirma el titular del poder ejecutivo, que no se
ocupa de formación de las nuevas generaciones, está condenada a perderse
y extraviarse en el tiempo, a no tener rumbo, ni desarrollo, menos
progreso.
Son los maestros para este gobierno, que no para
todos, -los que pasaron por los pinos de noche, y algunos en estados que
reprimen las inteligencias-, el pilar principal de la educación en
México, y nosotros agregaríamos, después de los padres o tutores, porque
se enseña menos.
La reforma educativa impulsada desde el poder
ejecutivo, hizo que se sensibilizara el legislativo, con el propósito de
elevar la calidad de la educación, pero hoy algunos denominados mitos y
sobre todo la desinformación, nos tienen otra vez de rodillas ante la
ignorancia que golpea consciencias.
No existe la confianza, se
ha perdido la esperanza, y por muy rescatable que resulten los cambios
para ir por una educación de mejores niveles, esos beneficios tendrán
que precisarse de una manera clara, para que los “vivales de la
educación”, no lucren con los vacíos que ha dejado el gobierno, después
de aprobarse la reforma.
La reforma educativa no será letra
muerta, si se hace acompañar en la realidad, la formación y la educación
de las nuevas generaciones, junto con calidad, pero sobre todo escuelas
dignas, porque está escrito, lo demás es retórica pura.(SI DESEA EL ARTÍCULO COMPLETO, SOLICITARLOS A: laratrejo@hotmail.com)